Excusas o Resultados

excusas o resultados

Hay personas que de repente llegan y con una frase, cambian completamente tu manera de ver las cosas. Hace un tiempo le estaba contando a mi amiga Lina el porqué no había contactado a los dueños de una tienda para mostrarle mi catálogo de productos y de repente me dice: “En la vida tú puedes dar excusas o resultados”…Hum…¿Qué Quéééé? Decir que sentí esas palabras como una patada en el estómago es poco. Ese momento fue como si me hubiese tragado un yunque, como si todo el aire alrededor se hubiese agotado y como si la máscara con la que afronto mi día a día, e incluso a mi espejo, se hubiese roto y solo quedaba yo, allí, desnuda. 

De mamá del querer a mamá del hacer

Sin embargo, por más que quisiera argumentar, Lina tenía razón. De nada importaba en ese momento que quisiera ahondar en mis razones o que le tratara de explicar todos los ángulos o antecedentes de mi historia. Cualquier cosa que yo dijera en ese momento, era solo un pretexto que yo me había inventado para no dar un paso adelante en mi negocio. Excusas que yo me había inventado para no salir de mi zona de confort. Historias que me repetía a menudo para dibujar mi realidad, esconder mis ambiciones y en muchos casos generar empatía al ser la “pobre mamá”.

Una vez que entendí la dualidad inevitable entre las excusas y los resultados me di cuenta de que lo aplicaba en todos los ámbitos de mi vida, en todos mis proyectos, en todas mis relaciones. Allí al lado de mi lista interminable de “excusas” para decir porque no estaba creciendo en mi negocio estaba la lista interminable de porque mi casa estaba desordenada o porque mis hijos hacían esto o aquello. Al lado del pretexto de la “falta de tiempo” estaba la de “es que yo tengo dos hijos” con la cabeza de lado y un tono de voz auto compasivo.

¡Ya no más!

A partir de ese momento empecé a ver la maternidad en resultados en vez de excusas, y al hacerlo me siento que fluyo, me siento satisfecha, feliz y a cargo. La semana pasada fue un ejemplo de ello. En primer lugar, el viernes visité una terapista familiar para que me facilitara herramientas para criar a mis hijos. Desde hace unos meses vengo sintiendo que hay dinámicas o momentos familiares que se han convertido en un peso para todos y no vale la excusa de tenemos mal humor o ya se nos pasará. Quiero tomar acción ahora y nada mejor que ser guiada por una especialista en el tema.

En segundo lugar, asistí al MARCH FOR OUR LIVES con Alicia. Para mí, ya no es suficiente ver las noticias y encomendarme a Dios y esperar que Él me resuelva todas mis angustias. Fue un día complicado en donde había decenas de excusas maternales para no asistir (clases de música, campeonato de track&field, supermercado, lavar ropa, etc.), mas al enfocarme en el resultado que quiero lograr, un cambio real y que mis hijos sean políticamente conscientes, todo cayó en su sitio y se dio.

Como la mayoría de las cosas que hago en la maternidad, aún no sé cuál va a ser el desenlace final de mis acciones. ¿Voy a lograr los resultados que espero? ¿Son los resultados que quiero los que mas me favorecen a mi o a mi familia? Sinceramente no lo sé. Sin embargo, de lo que si estoy segura es que mis hijos verán más resultados y escucharan menos excusas.

¡Gracias Lina!

macy

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