Tuve que desenchufar para enchufar las luces navideñas

[MAMÁ] [VIDA FAMILIAR] [VACACIONES] [ORGANIZACIÓN] [CONSEJOS]

Este año sentí que llegó diciembre y me golpeó como una gran ola en una tormenta. Sentí que mi cabeza estaba cubierta por agua y no podía respirar. Mientras estaba en medio de esta batalla, pedí un consejo, y en lugar de recibir un salvavidas para flotar, solo recibí una cadena y una bola que me hundieron más rápido por un tiempo.

Escuché que las vacaciones pueden ser estresantes para los padres, pero esa nunca había sido mi experiencia. Diciembre suele ser un mes para relajarse y reunirse con familiares y amigos. Sin embargo, este año todo cambió. Noviembre y diciembre son los meses más críticos en el calendario minorista y comencé a sentir la presión de construir un negocio y criar una familia al mismo tiempo.

Sintiendo que me estaba ahogando, busqué un consejo en las redes sociales. (¡No es mi momento más inteligente, lo sé!). Pregunté en Instagram: ¿Qué hacen las mamás que trabajan para equilibrar sus trabajos y aún tener el espíritu navideño? Para mi sorpresa, obtuve muchas respuestas diferentes, desde encender música hasta “beber” un jugo especial. Sin embargo, el consejo que se sintió como una bola y una cadena fue: “Tienes que organizarte”.

(Respiración profunda) ¿Estás bromeando?

Me enorgullezco de ser organizado. Mantengo un calendario, tengo una rutina matutina y programo todo. En mis peores días, todavía dirijo un hogar y una familia muy organizados. Entonces comprenderá por qué el consejo de la organización se sintió como una bofetada en mi cara. ¿Era la organización la raíz de mi problema? Después de tomarme el tiempo para pensarlo, puedo decirle: No, la organización no siempre es la respuesta.

Aunque la organización ha hecho maravillas para ponerme en un ritmo productivo y ha ayudado a mi crecimiento este año, no estaba funcionando y necesitaba nuevas herramientas. Para encontrar una respuesta, decidí desconectarme del mundo por un par de días para reconectarme con la alegría de la temporada. En mi retiro aprendí que:

  1. Puedo hacer pequeño. Como decisión consciente, compré un árbol de Navidad más pequeño, compré menos regalos y decidí comprar las galletas de Papá Noel en lugar de hornearlas yo mismo. Tengo que elegir mis batallas y comprometerme en una versión más pequeña de lo que solía ser.
  2. Puedo decir que no. No quiero perderme nada, quiero estar en todas partes con todos, pero la realidad es que es la receta para sentirme abrumado. No disfruto tener más de una reunión al día, así que tengo que perder las otras tres invitaciones que llegan después de la primera.
  3. Puedo perdonarme a mí mismo. Tiendo a creer que soy lo que hago, así que al hacer menos y comprometerme, comencé a sentir que le estaba fallando a mi familia y mis tradiciones. La verdad es que esa creencia está solo en mi cabeza y si realmente quiero crecer tengo que dejar ir esta forma de pensar.

Suena fácil, o incluso de sentido común, pero en este mundo lleno de ruido e hiperconexión, me llevó el aislamiento para encontrar el camino de regreso a mi esencia y paz interior. ¡Me siento como si estuviera flotando sobre ponche de huevo y lista para besarme bajo el muérdago!

¿Qué hay de ti mamá, ya estás en el espíritu navideño?

Macy

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Foto por @laurabernalphotography

2 comentarios

Parece que es la primera vez de algo diferente para muchas. Este es el primer año en mis últimos 18 que trabajo en época de navidad. Y como sabía que esto iba a pasar lo que decidí hacer fue prepararme con anticipación, así que combine el tema de organización con el tema de hacer menos. Todas mis compras navideñas las hice en noviembre, las decoraciones navideñas se simplificaron y además inclui a la familia entera en ellas, ya mis hijos están en una edad en la que pude delegar responsabilidades en ellos como por ejemplo poner las luces y decorar el árbol. Así que he logrado estar presente en mi trabajo y además vivir el espíritu navideño en familia. Gracias Macy por compartir tus pensamientos, siempre me haces reflexionar con tus blogs

Lina diciembre 27, 2018

Te cuento que me pasó igual… este es el primer año que decidí no hacer hallacas… las vamos a encargar y que no he puesto un pie en mall y que le di regalos en el colegio solo a las maestras de mis hijos … etc ….. doing less me ha funcionado … Miguel, Nano y David son la prioridad :-)
Besos!!

Heidell Baran diciembre 20, 2018

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