Emociones maternas: una marca en el corazón para siempre

emociones maternas, cicatrices en el corazón

La maternidad requiere mucha entrega. Tener un hijo cambia la vida de cualquier mujer y aunque siempre hablamos acerca de la alegría de ser mamá, la verdad es que hay todo un espectro adicional de emociones maternas y sucesos que dejan su huella en el corazón de una mujer para siempre.

La llegada de mis hijos ha transformado mi vida en una agitada y caótica aventura, es sin duda una de mis alegrías más grandes. Sin embargo, las risas vienen acompañadas de muchos momentos de dolor y hasta lágrimas. 

Esos momentos dejan siempre cicatrices en el corazón de una mamá.

La marca en mi corazón

El 26 de febrero de 2008 perdí mi primer embarazo y fue un suceso que no he podido olvidar.  En ese momento sentí que la esperanza de ser mamá se escurría entre mis dedos y que el fin de esa vida, pequeñita… pero mía, me iba a desgarrar para siempre.

El dolor fue intenso, muy profundo y me llenó de muchas preguntas y miedos que me abrumaron. Me pregunté en qué me había equivocado, qué había hecho mal, si podría ser alguna vez mamá. En su momento no se lo conté a nadie. Solo mi esposo y yo lloramos esa pérdida y por algún tiempo después nos acompañó la sensación de estar incompletos. 

El dolor se fue yendo lentamente y a los pocos meses quedé embarazada de nuevo pero allí apareció el miedo que fue el compañero en mis embarazos. Siempre me preguntaba, ¿y si me vuelve a pasar? 

Hoy en día, despues de haber sido mamá por mas de trece años, ya no siento ese dolor tan intenso, y tampoco el miedo. Más una pequeña marca se quedó en mí para siempre.  Una cicatriz en mi corazón de mamá, por eso decidí tatuarme hace un año para conmemorar esa huella. Me tatúe un corazón justo entre el nombre de mis dos hijos. 

emociones maternas, cicatrices en el corazón

Una pérdida no es lo único que marca nuestro corazón de mamá

Mi amiga M, aún recuerda vívidamente el día que su bebé de apenas 5 meses fue operada del corazón. El otro día recordaba esa huella no solo como una marca en el pecho de su hija, sino como una marca de victoria para la vida. 


Porque hay otros momentos que jamás se olvidan:

  • La alegría de cargar por primera vez a tu bebe.
  • La primera vez que te dijo “mamá" o te dio un abrazo.
  • Simplemente verlo crecer y transformarse en una persona de bien delante de tus ojos.

Esos momentos también dejan su huella.

Si hoy decidí contar sobre mi pérdida y la marca que dejó en mí, es porque sé que somos muchas mamás marcadas por la alegría del día a día, pero también somos muchas las que llevamos el corazón marcado por dolor y el miedo y no nos atrevemos a contarlo. Para ti WowMom, mi corazón está contigo.


Deja un comentario